The tetazas

Por Ferni Moreno ● Ilustración de Catriel Martínez

A medida que vamos creciendo comprobamos que hay cosas que llegan rapidísimo (los granos luego del chocolate), otras que tardan un poco (chapar con el que te gusta) y algunas que no llegan nunca (que tu talle de corpiño sea 95). Ahí comienza la travesía.

Las opciones son: me pongo una media, me compro el corpiño con relleno de colchón doble resorte, me fabrico la pechera armada tipo El señor de los anillos o me pongo el top deportivo y ya fue todo. El corpiño armado, tipo hombreras de tetas, no va. La remera queda con un efecto 3D polémico, un estilo repisa poco atractivo, como si fuesen dos tazas vacías esperando el té de las cinco.

Chicas, hay opciones más sentadoras para acompañar lo que la naturaleza nos dio, sutiles aliados que favorecen pero no entorpecen ni la visión ni el tacto. Ante todo sana autocrítica. Si queremos parecernos a la Coca Sarli cuando tenemos 85 de busto, estamos en problemas. Aceptación, amor y larga vida a las lolas naturales

#modaporfavor #fashionisforfun, #Soltar
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