Make fashion great again

Por Ferni Moreno

Solo hace falta mirar las fotos de nuestras abuelas, de nuestros padres, para confirmar que ellos tenían más estilo que nosotros. Las películas de época nos enamoran, cualquier look de Audrey Hepburn es espectacular. Los desfiles de Cocó Chanel y de YSL son para tirarte a llorar en el sofá. Y si googleás la carrera de David Bowie directamente te comprás un ticket a Marte, solo de ida. Sí, la moda fue fabulosa y en el ejercicio de mirar para atrás en busca de inspiración nos olvidamos de construir qué es la moda hoy.

Si pensamos en cada década, hay anclajes icónicos. Desde las hombreras de los ochenta hasta el delineado negro con terminación colita de la década del 50. Madonna y su bustier de conos by Jean Paul Gaultier nos llevan directo al 90 y Twiggy y sus minivestidos nos hacen bailar a lo A go – gó en las pistas sesentistas. Sí a todo, ¿y hoy?

Hoy nos cuesta. La moda es una oda a la personalidad, a diferenciarnos, a mostrarnos al mundo. “Acá estoy” gritaba Bianca Jagger entrando al Studio 74 sin decir una sola palabra, su outfit hablaba por ella. Hoy nos cuesta, nos parece un mejor plan anular las diferencias, ser más o menos iguales. El efecto campera “michelín” del que tanto hablé es eso. Unificados en el subte con nuestra chaqueta canelón, somos el ejército que va de negro o azul a trabajar en la Matrix.

Diferenciarnos es tomarle el gusto a jugar. No tiene que ver con la edad, ni con lucir prendas de diseñador, ni con tarjetear en el shopping como si no hubiese un mañana. Tiene que ver con dejar de tener miedo. “El negro adelgaza” dice una chica vestida de sombra de lunes a lunes. Vestirnos todo el tiempo de un color adelgaza sí, la vida, sos un punto perdido en el horizonte. Cuando descubrís que hay rayas, lunares, flores, colores vibrantes y hasta plisados y volados: no volvés más. Querés jugar. “Las prendas holgadas no me favorecen” dice ella ajustada cual roll de sushi. La moda no favorece o desfavorece, la moda es lo que te divierte usar. Y cuando digo divierte digo ME SIENTO BIEN, me gusta verme al espejo, gusto de mí. “No me va esa camisa, es medio femenina” dice él temiendo que una prenda atente contra su masculinidad. Una estampa no define una orientación sexual, es solo eso, una estampa. “El traje me da distinción” aclara. La distinción viene de adentro, no se vende en una tienda.

Tenemos que dejar de tener miedo, que volver a divertirnos, que dejar de vestirnos para otro. Tenemos que volver a jugar, a disfrutar de nuestras diferencias, valorar ser únicos. Bordear los extremos, pasarlos, romperlos. ¿Qué gracia tiene mantenernos en el medio como extras de una filmación? Protagonicemos nuestro tiempo, hagamos que la vida y la moda sean fabulosas nuevamente.

#fashionisforfun, #modaporfavor
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