Adiós Michelín

Por Ferni Moreno ● Ilustración de Catriel Martínez

Con el primer frescor la calle cambia de paleta. Negros, verdes, azules y grises invaden las prendas de la nueva temporada. Las propuestas callejeras se potencian con mucho denim y quizás alguna estampa camuflage interviene los equipos. Peeeero el terror acecha, puede abducirte la Matrix en cualquier esquina, hay que estar atentos. “Son comodísimas” dice mamá mirando vidrieras por Santa Fe. “Para los chicos son ideales porque abrigan y son cancheras” dice tu hermana caminando con Olivia por los lagos. “Las anudás y las guardás en cualquier lado” asegura tu compañera de trabajo mientras toma mate revisando los mails.
El relato nos hipnotiza cual conjuro de Hermione y de repente: NECESITAMOS LA UNIQLO EN COLOR NEGRA O AZUL (OBVEO) YA. Nos obliga a tarjetearla en el primer viaje o peor, pedirle desesperadamente a un X que la traiga de afuera. Entonces, al mejor estilo “Black Mirror”, subimos al subte uniformadas sin saber bien donde arranca una y donde termina la otra. Ok, STOP. Puede que sean comodísimas, prácticas, abrigaditas pero tienen menos personalidad que una milanesa de soja. ¿Y si la comprás en color amarillo? ¿O larguísima? ¿O de charol? ¿O estampada? O mejor aún, ¿si te comprás un abrigo que te encante y no te uniforme como cuando estabas en la prepa?
Lo más lindo de nosotras es que todas somos diferentes, somos únicas. El clonarnos es perdernos la oportunidad de expresar mediante una prenda quién somos, qué nos gusta, qué amamos, qué soñamos. Y sí, la moda propone, pero las que disponemos somos nosotras y desde #fernibook le damos batalla al Michelín Assault

#modaporfavor #fashionisforfun
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